Las frases inolvidables de "El Retrato de Dorian Gray"



El 30 de noviembre de 1900 fallecía el genial escritor Oscar Wilde en la indigencia, en el exilio en París y con otra identidad. Final cruel para uno de los grandes escritores de todos los tiempos. Sin embargo, ese desenlace de su vida agranda su leyenda y hace que su literatura adquiera aún más, tintes épicos, románticos y líricos.

Cuando leí “El Retrato de Dorian Gray”, nunca me imaginé que fuera a ser así. La historia de un joven llamado Dorian Gray al que Basil Hallward le pinta un retrato y ocurren todo tipo de cosas fantasiosas e increíbles, casi queda eclipsada por las frases de lord Henry Wotton. Los grandes dichos de Wilde son casi en su totalidad frases producidas en esta novela por su personaje. Cada refrán tan particular de los que suelta me produjo un cosquilleo en la mente, como si supiera que estaba leyendo algo sumamente bueno, irónico y exquisito. Cada una de esas frases tiene algo que enseñarte sobre la vida.


Sobre la historia que narra, he de decir que siempre me encantó el final que contiene. De hecho, un relato que escribí yo hace tiempo estuvo influenciado por esta novela y ni me di cuenta hasta bastante tiempo después. Quizá sea que esta novela te marca para toda la vida sin que te des cuenta pues crea una sensación de belleza en un mundo marcado por la crueldad del ser humano. Normal que mucha gente quiera refugiarse en las páginas de esta obra para siempre, que no quiera levantar la mirada del papel, pues si lo hace verá la pobreza, injusticia y fracaso como especie que vivimos actualmente. Oscar Wilde precisamente, describió eso, más de cien años antes de que ocurriera todo lo que está pasando ahora, de manera visionaria y con un humor mordaz maravilloso. Sólo se puede alabar a la persona que creo semejante universo concerniente a las palabras únicamente.

Lo más ensalzable de todo puede que sea las consecuencias que le trajo su vida “libertina” para la época. Una persona que estuvo preso por cosas hoy naturalizadas y que hoy no hubiera sido encarcelado, pero que supo ver que otros problemas iban a recorrer el mundo hoy en día es del todo impresionante.



Como habrá quedado claro, recomiendo este libro a todo el mundo, pero especialmente a los que ven el mundo de color gris. Nunca está de más refugiarse de vez en cuando en la belleza, la inteligencia y el humor irónico.  


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